Se trataría de una mera anécdota si no confirmara un temor que ya se palpaba en el ambiente: el discurso neo-centralista ha conseguido, espoleado por la crisis, situarse en el centro de la agenda política. Las declaraciones de José María Aznar (no desprovistas de cierto cinismo, pues cuando gobernó hizo lo contrario), las declaraciones del Presidente del Gobierno hoy en “Financial Times” (todo el día intentando mandar mensajes a los inversores), las continuas y potentes demandas de El Mundo y el ABC a favor de la re-centralización (que vía encuesta marcan la deriva de toda la derecha en España) y las demandas de UPyD a tal fin (España una y no 51) son las señales más evidentes de lo que hablo. No quiero en este artículo volver a hablar de la descentralización y sus ventajas para la economía y la democracia. De eso ya he hablado en otra ocasión. Sobre lo que quiero hablar ahora es sobre la hipocresía que tiene el argumento re-centralizador, en especial tal como lo han planteado algunos profetas mesetarios.
Lo que más me indigna de todo este debate son, casi más que lo que plantean, debatible, lo atronador de algunos de sus silencios. El primero de estos es el referido a la gran asimetría de nuestro sistema autonómico, el Concierto económico. Se dice que hay mucho despilfarro y gasto de las comunidades autónomas pero se asimila como normal que haya dos de ellas que tengan un régimen fiscal cuya contribución neta a la solidaridad interterritorial es cero. Que País Vasco y Navarra pueden administrar con auto-suficiencia sus propios tributos frente al resto, que no sólo no disponen de dicho instrumento sino que además serían máquinas de ineficiencia y de déficit. Aquí al menos UPyD es coherente pero del resto de partidos y medios de comunicación no puede decirse lo mismo. Segundo, que se habla mucho de que el exceso de competencias autonómicas ha inflado la administración. Sin embargo, ¿Qué pasa con todos los organismos centrales que hacen nada pero tienen la misma plantilla que hace 20 años? Si Sanidad, Educación, Cultura… son hoy competencias autonómicas ¿Qué hacemos con las mismas estructuras en los ministerios del ramo? ¿Por qué se debe recentralizar competencias para ahorrar y no disolver los organismos centrales que no hacen nada? ¿O es que la carga de la prueba siempre recae interesadamente en un nivel? Yo creía que la Constitución decía que las CCAA eran Estado…
Tercer punto, también interesante, es el del carácter dispositivo que tiene la estructura territorial de España. Nadie obligaba a 17 Comunidades Autónomas, nadie obligaba a que todas tuvieran el mismo techo competencial. ¿Quieren repensarse las autonomías? ¿Qué hace la Rioja con 300.000 habitantes con una estructura autonómica? Preguntas que pueden ser pertinentes, si hay ciudadanos que prefieren que el Estado Central tenga mas poder. ¿Qué hace La Rioja gestionando Justicia, por ejemplo? ¿Puede cargar con esta atribución? Debatamos y si es así, y que se plantee que los Parlamentos Autonómicos voten la devolución de recursos y competencias al nivel central si lo quieren. Porque hay que asumir una evidencia: la descentralización no es igual de valorada/ necesaria en todos los sitios. De esta manera, si los riojanos quieren transferir educación que lo hagan, pero sin imposiciones al resto de autonomías. Hay que interiorizar la asimetría en la vocación de gobierno entre territorios y que la recentralización no puede servir de coartada para cercenar los derechos de comunidades/ regiones que no quieren reducirlo. Y si vamos a un Estado con tres/ cuatro autonomías y el resto controlado desde el centro, que así sea porque lo han querido los ciudadanos de esos territorios. ¿O es que este debate no es de racionalización sino que va contra determinados territorios llenos de malvados nacionalistas?
Finalmente, creo que este debate confunde medios y fines. Las autonomías, además de tener una gran utilidad para controlar el poder territorialmente y administrar desde la proximidad, son mecanismos institucionales para canalizar pluralidad de intereses y mayorías diversas. Pueden establecerse mecanismos de co-responsabilidad fiscal que creo que son necesarios; si en Madrid se bajan los impuestos y luego tienen déficit, que lo paguen los madrileños y no todos. (Y eso que Madrid, antes mentada, es siempre cuidadosamente omitida de toda discusión sobre el estado autonómico) En todo caso, el debate es torticero si quiere cercenar el instrumento para supeditarlo a unos fines de estabilidad financiera. Antes bien, lo que se debería hacer es que las CCAA sean plenamente responsables tomándonos en serio esto de la descentralización.
Y terminaré con una sugerencia. Es posible que haya territorios que estén a favor de la centralización y partidos que así lo defiendan. Total respeto. El Partido Popular demuestra al menos tener dicha intención y determinados miembros del PSOE también. Pues bien, creo que es algo a lo que puede ponerse remedio fácilmente habilitando la fórmula legislativa oportuna. Que se recentralicen. Que devuelvan recursos y competencias al gobierno de Zapatero. Seguro que no les importa que el PSOE gobierne España ¿Verdad? Que se pongan manos a la obra, cuanto antes mejor. Y que se dejen de medias tintas: que disuelvan la Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla y León, La Rioja, Galicia o la Comunidad de Madrid. Bien conocido es que el patriotismo, el amor por España y por la eficiencia excede cualquier otra consideración. Como el pequeño detalle de gobernar allí.
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Bajo mi punto de vista el principal problema del modelo de administración pública en España no son las CCAA. El principal problema es el problema de financiación local. A día de hoy cualquier ayuntamiento debe prestar unos servicios muy encima de los ingresos ordinarios. Es más, los impuestos locales apenas sirven para financiar una parte infima de los recursos locales. Las Diputaciones se financian, además, por recursos del Estado. El problema de las grandes ciudades, que prestan servicios complementarios a los de las CCAA fue tal que incluso se permitió que Madrid y Barcelona tengan un estatus especial con Carta Municipal.
En Catalunya, por ejemplo, más del 75% de municipios tienen menos de 2.000 habitantes. Podemos tener 4 CCAA, o tener 17 que se dediquen a ejecutar lo que diga el Estado, pero el problema continuará siendo: a) qué deben hacer los ayuntamientos y qué no? b) En caso de recentralización, podremos ser capaces de coordinar el mundo local con el Estado o habrá que crear instituciones intermedias, tipo Diputación, para dar solución a los problemas de los ayuntamientos? c) Hace falta tener tantos ayuntamientos, con x equipamientos repetidos, x cuadros técnicos, x equipos de gobierno, etc?
Opino que a menudo los politólogos nos sentimos muy cómodos en el discurso político-ideológico, el de los titulares, el del modelo, el del debate partidista. En definitiva, el debate divertido, que es el del modelo de estado.
Pero en este caso, la recentralización se mezcla con el debate técnico sobre el gobierno local. La motivación, además de la salvaguarda de la unidad de España, se plantea en algunos círculos como un problema de eficiencia y de despilfarro autonómico. Bien, si ese es el debate, no creo que los defensores del Autonomismo (para 17 o para 4) nos debamos conformar. Hay que incorporar el mundo local en la ecuación. Porque, como dices tú, puestos a tocar algo, que disuelvan Madrid… y yo digo… y casi 4.000 Ayuntamientos.
Gracias por el comentario Andreu. Sin duda el tema de la financiación de los entes locales aún queda pendiente, es esta “segunda” descentralización que nunca ha llegado a consumarse. Algo se ha propuesto desde la FEMP pero lo cierto es que es como el que oye llover… Tanto por parte del gobierno central como de los autonómicos. Y sin duda esto es problemático si los entes locales son los que se encargan de la gestión de la mayoría de necesidades
Sin duda, Andreu, tú eres mucho más ambicioso ya que abordas toda la reestructuración de las administraciones territoriales, algo que sin duda debe hacerse. He puesto el contrapunto de las falacias detrás del argumento re-centralizador pero comparto al 100% tus valoraciones. Afrontar el infra-municipalismo en España es una cuestión de urgencia.
Un abrazo
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a ti qué te pasa con Galicia, eh? hehe
Galiza mola pero los que mandan allí…
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Yo de lo que estoy harto es de que cuando una zona tenga problemas, saque a otra diciendo que les perjudica y así desvían la atención.
Harto de unos y otros, el yo mas de siempre, para reafirmarse en sus errores inventan un enemigo de fuera.
Y el anillo interno de la península deprimido desde hace siglos, por los advenedizos que se han ido a juntar en Madrid y los otros que quieren convertir la costa en islas.
Entre unos y otros la casa sin barrer y deberíamos estar como Alemania, que allí no llegaron los romanos y mira que bien se espabilaron.
La culpa es nuestra por dejar a los caciques que mangoneen, ¿hasta cuando?.
Bueno, plis, supongo que eso es consustancial a cualquier sociedad. Ya lo decía el sabio, lo que mueve las sociedades no es el dinero sino la envidia… Luego en unos y otros lugares uno tiene lo que vota, ni más ni menos.