Dignidad o tertulia

gamonalDebería estar haciendo algunos de los miles de asuntos que tengo pendiente, pero voy a hacer una pausa de justicia. Lo siento, no he podido evitarlo. Quiero que os peguéis una pasada por este video de TVE en el que Mariló Montero conduce una entrevista a un portavoz de las protestas en Gamonal. El conflicto en concreto, si queréis más información, lo tenéis resumido en los tejemanejes que Escolar cuenta aquí y, sobre el éxito de la protesta, os paso las reflexiones de Jorge Galindo sobre lo que mola tener una sociedad civil que se organiza y que sostiene la movilización. Yo cada día tengo más clara una cosa, esperar el “estallido social” en España es una imagen muy romántica (toma la bandera roja y asalta la Moncloa si puedes, listo) pero poco útil. El éxito de la movilización es el resultado de una acción continua, tediosa, dura y hábil de guerra de guerrillas. Pero eso lo dejo para otra ocasión, no me desvío del tema.
La indignidad con la que tanto la conductora del programa como los contertulios tratan al representante de los vecinos es intolerable. Y más si lo pago con mis impuestos. Fondo y forma son difíciles de desligar. Aquí tenemos el enfoque de entrada Montero, insistiendo en preguntar qué pasa con los huevos que han tirado los vecinos (a algún periodista también dice) que ojo, no sea que hablemos del fondo de la pregunta. Si hay un huevo, el boulevard y los chanchullos del empresario Méndez Pozo pasan a un segundo plano. Pero el portavoz, que no es tonto, no se deja atrapar por esta jugada tan felona y dice: “Mire, aquí los que estamos somos los vecinos y queremos hablar del asunto”. Al loro, porque en un momento dado añade un punto fundamental. “¿Cómo vamos a hacer algo contra sus compañeros, si son como nosotros cobrando sus 800 euros? No son ellos los que manipulan”. Y es que, amigos, la precariedad conoce a sus aliados. Qué pena no ver los que habrán asentido detrás de las cámaras.
Pero claro, entonces el vecino empieza a explicar que Méndez Pozo está detrás del a jugada, que se ha llevado el proyecto y que muy bien lo que diga el vice-alcalde, el proyecto ya se lo ha llevado él. Pese a la dimisión como consejero en la empresa hormigonera. ¿Prueba? Documentación mediante. “Comprueba el membrete, el sello… todo de ese documento” dice la, de repente muy preocupada por el rigor, conductora del programa. Fact-check que dicen ahora los modernos. Qué pena que cuando una contertulia dijo en el programa que el ayuntamiento dedica el 70% del presupuesto a obra social (¡qué buenos!) y apenas el 1% a la reforma (¡Migajas!) no haga falta controlarlo. Pero bueno, entonces comienza el desfile de los juicios de intenciones. Javier, el orondo contertulio, se preocupa mucho porque este señor “no representa a todos los vecinos”, y usted “dice que representa a todos los vecinos”. Que por lo visto “piden la dimisión del alcalde y claro, para eso que no cuenten con él”. Por lo visto está muy preocupado por la legitimidad de la representación pero, muy particularmente, la del PP de Burgos. El representante no puede estar más que perplejo “pero si me habéis preguntado a mi ¿qué queréis que os diga?”.
gamonal 2La tertuliana rubia cuyo nombre ignoro, si el alcalde ya ha dicho que paraliza las obras temporalmente por qué no os vais a casa. Pues señora,  porque no han dicho por cuanto tiempo, lo mismo unas horas que 20 días. “¿Pero entonces en el medio plazo podría hacerse, no?”. El vecino insiste en que hay otras prioridades, que esto no es desligable de la corrupción política, de los autónomos que han quebrado en el barrio por no cobrar de las deudas municipales, de las subvenciones que se hacen al aeropuerto provincial… Entonces empiezan los gestos condescendientes de los tertulianos, las miradas complacientes entre ellos. “Es que usted mezcla cosas. Vamos a lo concreto del barrio”. Entonces es cuando super kanciller debería entrar por la puerta y, haciendo una patada voladora, decir que TODO ESO LO PAGA EL CONTRIBUYENTE. Por cierto, mejor no me extiendo sobre los ligámenes entre la corrupción local y los chanchullos de los constructores porque estos tertulianos o vienen de otro planeta o vienen a sueldo de ellos.
Mariló finta “Entonces son una extensión del 15m”. Que no, reconcho, que es una protesta  ciudadana.  Pero es que parece mentira, esta obra crea puestos de trabajo “Mentira, dice el portavoz”. Pero así y todo, un momento, un momento. ¿Qué queremos comprar a los ciudadanos con los puestos de trabajo que generan las obras? Un comentarista dice que ni siquiera ha escuchado que se haya puesto sobre la mesa que haya un porcentaje de obreros del barrio sean contratados (aunque Mariló dice que sí). ¡Y a los tertulianos les parece estupendo! No sé en qué país habré visto eso durante la última década. Pues nada, al final se corta. Mariló se sorprende: “No sé, creo que le hemos tratado con respeto. Es que está caliente ya de antes.” “Aquí no se ha desinformado ni manipulado”. Pero ojo, es que hasta dicen que calentarle puede llegar a ser peligroso. Y siguen hablando de él y de los vecinos… pero sin él. En fin, que Fernando Ónega es el único sensato de esa mesa. Imaginad.
Lo siento, pero no puedo. No puedo  creer cómo se puede haber hecho esto desde la televisión pública con semejante impunidad. Me indigna a unos niveles estratosféricos. Y este es el preludio para pedir hacer algo. Concretamente, hacer un llamamiento para quejarse a la Defensora del Espectador de TVE (web aquí http://www.rtve.es/defensora/) y denunciar este atropello. No creo que nadie merezca esto y menos, los contribuyentes que sostenemos el ente público. Por si acaso, mejor lo dejo aquí que aún me comeré una querella.
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Región de Enemigos

plenoDice Michael Ignatieff, el que fue máximo dirigente del Partido Liberal de Canadá, que para que la política funcione conviene saber distinguir los adversarios de los enemigos. Al adversario se le derrota, al enemigo se le destruye. Con el adversario se puede negociar porque quizá mañana pueda ser aliado. Al enemigo ni agua.  Entre adversarios el compromiso es posible porque hay confianza, existen unas reglas mínimas que todos cumplen, un corpus de valores. Sin embargo, el enemigo jamás juega limpio y el respeto a las reglas es algo accesorio, un medio instrumental a merced de un fin último: la victoria. Hace unos pocos días hubo Pleno en el Parlamento de La Rioja. Puesto que ahora tenemos la oportunidad ver en directo lo que ocurre en la cámara regional (a través de internet) me decidí a comprobarlo por mí mismo. Ni mucho menos se trató de una sesión que tratara temas menores para nuestra comunidad, nadie podría calificarla de irrelevante. Pero reconozco que a veces es más sana la ignorancia. Me turbó sobremanera el ambiente enrarecido que había en aquel pleno, fácil de captar por las cámaras. Gestos, caras, alusiones personales que convertían aquel espectáculo, con un hemiciclo semi-vacío y con el Presidente casi siempre ausente, en una especie de corral de comedias de rencor.
En política, como en la vida, siempre se corre el riesgo de que los adversarios se conviertan en enemigos. Y esto casi siempre ocurre por dos razones. Cuando los partidos de la minoría jamás consiguen llevarse el gato al agua, cuando ni una sola de sus ideas es tenida en cuenta al margen de lo buena que sea, estos terminan considerando que la única manera de lograr ser escuchados es destruyendo a la mayoría. Por otra parte, cuando la mayoría se vuelve irreversible y pasa a considerarse como natural, cuando se toma la parte por el todo y se confunde el mandato de gobernar con el tener siempre la razón, el desprecio se vuelve la moneda de pago corriente. Ambos extremos terminan haciendo de los adversarios políticos, enemigos. Ambos extremos destruyen lo bueno que la política puede aportar a la sociedad. Y que nadie se confunda, lo que la vicia no es el disenso. La política es contraposición de intereses; el conflicto es lo propio de una sociedad plural, y la democracia es la saludable alternativa para canalizarlo en ausencia de violencia. Lo que vicia la política es la pérdida de civilidad  en ese conflicto, lo que podría llamarse la pérdida de la razonabilidad. Educación en democracia.
Cuando una diputada en una réplica se levantó desde su escaño para decir que los ciudadanos nos han puesto a nosotros aquí – y a ustedes allí – y que eso acaba con la discusión, da una medida de la concepción de la política que se tiene en nuestra región. Cuando se dicen los unos a los otros que son unos vagos, que no se preparan los temas, que no saben leer y, sobre todo, que “todo lo que dice usted es mentira”, se nota un ambiente de rencor y desprecio que dudo mucho que sea representativo de quienes han hecho de ellos cargos públicos. Dice un dicho popular que las mentes brillantes manejan ideas; las mentes corrientes hablan de actualidades; las mentes mediocres hablan de los demás. Si la desgracia hace que todo lo que se vaya a hablar en la cámara regional sea de esto último, de ir al ataque personal, pobre servicio al autogobierno.
Quizá lo mejor es instar a nuestros representantes públicos a que entiendan que su tarea es evaluar los argumentos y las políticas. Y que al otro lado del hemiciclo se sienta alguien que simplemente tiene una visión y valores distintos de los propios, pero que no por ello quiere ni más ni menos a La Rioja. Que se puede tener más o menos votos, pero no por ello ni más ni menos razón.
(Tribuna publicada en el diario de La Rioja 23.12.2013)
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Siria: ¿Responsabilidad de Proteger?

siria 1Vaya por delante que no soy un experto en política internacional (eso ya lo sabéis) y que desconozco muchísimos elementos contextuales sobre la situación en Siria. Tampoco se puede decir que tenga una opinión firme sobre el tema – quiero decir, creo que volvemos a encontrarnos entre dos males – y estoy dispuesto a cambiar mi punto de vista sin oponer demasiada resistencia. Hay una inmensa sección de comentarios abajo y estoy deseoso de que, al menos, debatamos aquí sobre esta cuestión. De hecho, lo que me sorprende es la rotundidad con la que algunos emiten juicios en tertulias y redes sociales. Sin embargo, quedarse en el mero “qué difícil es todo esto” tampoco es que sea una contribución muy brillante. Muchos ya están tratando el tema Sirio con buena profundidad (véase Sáez de Ugarte aquí y cuestiones pertinentes aquí) No voy a entrar en antecedentes, vayamos directamente a la cuestión.
Da exactamente igual lo que hagan las potencias occidentales porque van a quebrar la legalidad internacional si deciden movilizarse. Esto es indudable dado que el artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza. Las excepciones, contempladas en el título VII son las de derecho a la legítima defensa (art. 51) y aquellas situaciones en las que el Consejo de Seguridad considere que existe una amenaza para la paz y la seguridad internacional. Esto es lo que se empleó en 1950 cuando se autorizó la intervención en la Guerra de Corea o en 1990 tras la invasión de Kuwait por parte de Irak. En la primera ocasión porque la URSS estaba boicoteando la organización. En la segunda, consecuencia del fin de la guerra fría. En todo caso, hay precedentes de intervenciones por causas humanitarias (Somalia 1992 o Sierra Leona 1998). Sin embargo, puesto que en este caso Rusia o China emplearán su veto ante cualquier resolución presentada en el Consejo de Seguridad – como la que impulsa ahora mismo Reino Unido – la intervención quedará fuera de estos márgenes.
No estamos hablando de un conflicto, en cualquier caso, que pueda circunscribirse únicamente a una guerra civil. La existencia de actores implicados (directa o indirectamente) tan diversos como Israel, Irán, Hezbola, Turquía nos sitúa ante un escenario de guerra regional. Israel ya se prepara ante posibles represalias. Irán no quedará impasible ante esta agresión y veremos si las acciones de Bachar Al Asad no exceden sus propias fronteras. Desde luego, si se ve en una situación  débil para luchar con los rebeldes (que no creo) la internacionalización puede jugar a su favor. ¿Estamos hablando por lo tanto de un conflicto que compromete la paz y la seguridad en la zona? Creo que es difícil negar que vaya más allá de un conflicto nacional. Pero ojo, antes de atender al tema de los usos de armamento químico, hay que recordar que existe un número incontable de refugiados cuya atención debería ser prioritaria por parte de la comunidad internacional. De momento, no se ha hecho gran cosa en los dos años que lleva el conflicto pero como recuerda Amparo muy bien, se podía empezar por aquí si de lo que hablamos es de derechos humanos.
siria 2La actuación unilateral por parte de las potencias occidentales por razones humanitarias tampoco es ningún tipo de novedad. Así ocurrió, por ejemplo, en Uganda en 1979 o en Kosovo en 1999. La pregunta pertinente es cuales son los principios a los que se puede apelar. En cierta medida, igual que plantea Buchanan para los casos de secesión justa, violaciones masivas de derechos humanos podrían autorizar una intervención militar. En todo caso, no habla de derroca un régimen (no mezclemos Irak aquí) y se trata de una intervención que, de todas maneras, estaría llegando años tarde. De hecho, la duda sería saber contra quién habría que intervenir porque parece que las violaciones de derechos humanos están siendo incontables por parte de ambos bandos. Sea como sea, esto entra dentro de la conocida como doctrina Responsabilidad de Proteger (R2P): Si un estado fracasa a la hora de evitar violaciones de derechos humanos contra su población la soberanía nacional queda en suspenso y la comunidad internacional tiene la responsabilidad de intervenir. Libia habría sido el primer caso de aplicación efectiva de esta doctrina.
El uso de armas químicas ha sido planteado como una da las líneas rojas que no puede traspasarse en el actual conflicto. Parece ser que el régimen es el único con capacidad para hacer uso de las mismas (o así se ha insistido) y parece improbable que los rebeldes las hayan usado contra su población. Quizá un subordinado de Asad se ha excedido. A mi juicio parece precipitado plantear una intervención hasta no disponer del informe de los inspectores de la ONU (que no tardarán más de 4 días). Es decir, el conflicto está igual de mal que hace una semana y estará igual de mal la que viene, pero permite dar una cobertura más certera a una potencial intervención. El componente sorpresa de represalia de la intervención, si quiere plantearse en términos militares, probablemente ya se ha perdido de manera irreparable. Obviamente, una potencial coalición multilateral buscará intervenir minimizando las bajas, pero habrá que saber si cabe un riesgo mayor.
Un tema que no puede pasarse por alto es que no se está hablando de derrocar al régimen sirio sino, en teoría, de limitar “su capacidad de empleo” de dichas armas químicas. Aunque se intervenga en medio centenar de objetivos no parece que hablemos de una intervención capaz de cambiar el rumbo de la guerra como en Libia. En especial si se plantea como una intervención casi quirúrgica. Sin embargo, habrá que ver el tipo de opciones que tomará el régimen ante dicho bombardeo. A la población civil peor no le va a ir (creo). Más peligroso será, como comentaba antes, si actores regionales se implican aún más en el mismo. Parece que ante la decisión ya tomada de intervenir es complicado que no se hayan evaluado los riesgos. La guerra en siria parece que continuará hasta que Assad haya exterminado a los rebeldes, una promesa que el dictador se ha comprometido a hacer cumplir aunque tenga que arrasar cada palmo de su país.
Solo una consideración final. Resulta complicado plantearse que estemos ante una especie de Irak II o guerra imperialista de occidente. En este escenario las potencias occidentales no juegan más que a perder. La salida diplomática entre las partes parece completamente inviable e incluso ir más allá y derrocar el régimen sirio no sería garantía de que lo que venga sea un sistema que permita garantías mínimas de libertades/derechos humanos. Solo podemos asumir que al menos el uso de este armamento implica algún tipo de peaje, por más que el régimen sirio lo vaya a pagar sin demasiados problemas.
Actualización 22:26: Me recuerda Manel Gozalbo que los inspectores no tienen capacidad para determinar quien ha usado las armas, solo su empleo. ¿Merece la pena esperar?
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El Dr. Gutiérrez y los parados de más de cincuenta

Hoy he visto este video y me he emocionado:

No, no es porque sienta una fascinación increíble por el Doctor Gutiérrez o porque sea admirador de este programa matutino de TVE, lugar de encuentro preferente para la tercera edad e hipocondriacos del país. Lo he visto y me he emocionado porque, cuando se le ve el quiebro de la voz al final, no he podido evitar acordarme de un segmento de población que lo está pasando fatal. Me refiero a los parados de más de 50 años. Cuando uno está al final de su carrera profesional, tras haber estado consolidado en su puesto de manera indefinida (más o menos la regla para este segmento de edad), quedarse en paro es algo verdaderamente dramático. A pocos años de jubilarse, su empleabilidad es extremadamente baja, al igual que el margen que tienen para recualificarse tras haber hecho décadas lo mismo en el mismo sector y en el mismo puesto. En términos agregados, muchas veces son la única fuente de ingresos estables para el hogar familiar. Puede que su esposa esté trabajando o que sus hijos también, pero en todo caso son carne de cañón para las ETTs. Temporalidad y precariedad en el empleo que se extiende (quizá) al único pilar sólido de la economía familiar.
Los sociólogos del trabajo muchas veces se refieren al concepto de histéresis para referirse al impacto en términos de capital humano y psicológico que tiene la situación de desempleo. Primero, para el parado de esta edad existe un importante efecto de estigmatización en comparación con los de su edad. El desempleo es algo que es menos frecuente a esta edad (en teoría) y supone un impacto anímico mucho más importante en comparación, pongamos, con un parado más joven. Además, pensemos que las personas de más de 50 años han desarrollado unos hábitos ligados al consumo o al status profesional mucho más intensos. Los niveles de “sensación de pérdida” son importantes y suponen un impacto anímico aún mayor. En cierta medida se produce una especie de “desclasamiento”, la idea general de una pérdida de status. El hecho de que la expectativa de encontrar empleo sea mayor – ligada a su anterior trayectoria – pero a la vez sea un segmento de difícil empleabilidad y con riesgo de quedarse estancado en parado de larga duración todavía impacta más mentalmente.
Como decía antes, además, hablamos de un tipo de desempleado especialmente vulnerable dado que (en teoría) era el principal colchón de ingresos de la familia. No es casualidad que cuando se habla de dualidad se incida en que los outsiders son jóvenes, mujeres, inmigrantes y parados de más de 50 años. Sin embargo, si los precarios son capaces de resistir es gracias a compensar los déficits del Estado de Bienestar y del mercado de trabajo a través de la familia. Tiene un coste en equidad (no existe ascensor social) pero permite una transferencia interna de renta entre sus miembros. El problema es que si este sutil equilibrio se rompe y empezamos a hablar de millones de hogares con todos sus miembros en paro estamos ante un horizonte de exclusión social de difícil solución. Ser precario a mitad de tu vida carece de la ilusión de que el círculo se puede romper en algún momento. Pasa de duro a dramático. Por eso también poner en valor la tarea de muchas asociaciones y sindicatos que se centran en ayudar a este colectivo. A veces con cosas tan simples como que se sientan valorados.
Muchas personas en mi entorno están en esta situación, y no es nada fácil. Ver la reacción del video simplemente me ha recordado lo mal que lo están pasando muchas de ellas, especialmente en su cabeza. Aunque casi siempre centro mi atención en los jóvenes, no se debería olvidar que de lo que se trata es de hacer un nuevo pacto intergeneracional para ayudar a que los que están fuera tengan protección. No sé cuál es el finiquito del Dr. Gutiérrez ni lo que cobraba. Solo sé que refleja en antena el drama de muchas personas que, tras consagrar su vida a una empresa, son echadas a un lado sin miramientos. Hay que buscar la forma de no dejarlas atrás.
Pd: Mònica Clua me recuerda: Encima hay otro factor, la manera como se organizan las pensiones… Se calculan en base a los últimos años de tu vida laboral. Desgraciadamente estos precarios “mayores” tienen muchas posibilidades de convertire en pobres jubilados
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Marchita flor del Nilo

ct-edit-0702-egypt-jad-jpg-20130701Cuando empezó la Primavera Árabe escribí en este diario una diatriba contra la Alianza de Civilizaciones (véase 20/02/2011). Para mí pensar que la democracia tiene pre-condiciones culturales es algo igual de verosímil que cuando argumentaba que los de “carácter latino” jamás podríamos tenerla. ¿Es la “civilización islámica” incompatible con la democracia? Lo dudo. La prueba está en que diversos países islámicos son democráticos. Y no solo me refiero al caso de Turquía. Indonesia, el país que más población musulmana tiene del mundo, 213 millones de practicantes (un 88% de su país), es considerado por todos los baremos como una democracia plena. No es la cultura, sino más bien factores políticos y socioeconómicos los que pueden facilitar su llegada y estabilización.
Por tanto, se hace necesario entrar en un análisis más detallado para saber qué está ocurriendo en Egipto y, de paso, qué ocurre con aquella esperanzadora primavera. Y aunque parezca extraño, un elemento clave para saber las facilidades que tiene una democracia para enraizarse es atender al tipo de régimen autoritario que existía antes. Dictaduras hay de muchos tipos. Simplificando sus variantes, en Oriente Medio existen desde dictaduras personalistas (Libia) hasta militares (Túnez, Egipto) o de partido único (Siria). Las primeras implican un gran grado de concentración y privatización del poder en el dictador, pero también están menos institucionalizadas, lo que las hace especialmente proclives a un derrocamiento violento. Sin embargo, en los otros dos tipos existe más margen, todo constante, para una transición pacífica o pactada.
El hecho de que Egipto provenga de (o siga siendo) un régimen militar desde el golpe de Nasser en 1952 explica la centralidad de sus fuerzas armadas. No debe olvidarse que ha sido el ejército el que derrocó a Mubarak y también ha sido éste el que ha derrocado a Morsi. Aunque la movilización popular en la Plaza Tahrir fue importante, quien tiene el monopolio de la violencia es quien decanta la balanza. Ya sea por omisión, cuando el ejército se negó a obedecer a Mubarak y disparar a la población o por acción, cuando no han cejado en la represión a los partidarios del depuesto presidente. Sin embargo, no se trata del único actor en juego. En una transición a la democracia las decisiones de las elites políticas son decisivas, especialmente en las fases iniciales. Y los Hermanos Musulmanes han cometido errores de bulto.
Con la victoria del presidente Morsi (en gran parte por división de la oposición) se confundió la legitimidad en origen y en ejercicio. Gobernar por decreto no ha ayudado precisamente a tender puentes. Pero quizá lo más problemático ha sido la gestión del proceso constituyente. Los expertos insisten en que las constituciones en los procesos de transición deben ser cortas y flexibles. El fondo debe quedar para después, lo importante es la inclusión ya que un proceso de transición solo puede culminarse con éxito si todos los actores relevantes aceptan las reglas de juego. Insistir en una constitución de corte islamista ha sido divisivo para las fuerzas que debían estar apuntalando el régimen. Eso, y la incapacidad de gestionar la economía, con alto desempleo y cortes de energía, lo que no ha tardado en enajenarles la calle.
La oposición, en todo caso, tensó la cuerda de manera irresponsable cuando desató movilizaciones contra los Hermanos, prácticamente invitando al ejército a volver a situarse como árbitro de la situación. Más aún, el apoyo al golpe de Estado – incluso con la entrada de Al-Baradei en el gobierno – no ha acabado más que en su descrédito interior y exterior. En una democracia la clave procedimental es que el poder es reversible. Hoy has ganado tú, así que gobiernas tú, si mañana gano yo me toca a mí. Si esto es abortado a través de un golpe, es decir, si las reglas valen siempre que no te toca gobernar a ti ¿Quién apoyará al régimen? ¿Alguien espera que algún miembro de la Hermandad vuelva a confiar en ella?
Las transiciones son procesos complejos que dependen de gran cantidad de contingencias así que el balance de la primavera árabe sigue siendo dispar. En Bahréin, Omán o Jordania cayeron los gobiernos. En Túnez de manera incruenta, en Libia con guerra de por medio, han caído los regímenes políticos. En Siria siguen en guerra civil. Y mientras, en Egipto, parece que una flor se marchita antes de echar raíces. Como se ha visto, no existe nada parecido a la irreversibilidad de la democracia. Una lección que conviene tener muy en cuenta, no solo por lo que nos cuenta de la historia de nuestro propio país, sino especialmente, si queremos extraer enseñanzas sobre cómo mejorarla.
(Tribuna publicada en el diario “La Rioja” el 25-08-2013. En el texto original se ha colado una imprecisión por mi parte. El golpe de Nasser fue en 1952 si bien yo daba la fecha de 1958. Realmente ese año Nasser funda la República Árabe Unida. Pido disculpas por un fallo solo achacable a mi)
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Bruselas offline

zorroHacía tiempo que no escribía aquí y ya tocaba. Mira que me apetecía retomar algo la actividad de verano con un tema agradable: Paz mundial, recuperación económica, qué feliz soy en Bruselas o esas cosas. Ya sabéis, mensaje en positivo. No ha podido ser. Me veo obligado a hablar sobre la jodida odisea que está siendo el ponerme internet en la casa belga y que, en cierta manera, parece una metáfora de cómo funcionan muchas cosas en este país. En dos palabras: SIN PRISA. Uno puede adaptarse a que los supermercados cierren a las seis o a comer a las 11:30. Soy flexible como un junco. Me voy a dormir antes, madrugo más. Lo que tenga que ser. Sin embargo, lo que me están haciendo con internet no tiene nombre.
Cuando me mudé a la casa con Álvaro un asunto que sabíamos era de vital importancia era el acceso a internet. Yo en la universidad puedo conectarme, no es problema, pero él está en su trabajo en un régimen de semi-aislamiento. Es normal que cuando regresa lo que quiere es ponerse la radio, verse una película o lo que sea. Desconectar. Qué puñetas, yo también quiero. Por eso lo primero que hicimos fue comparar precios entre las diferentes compañías. Con el ánimo de ser caóticos, una de las cosas que hay que saber es que no todas las compañías dan servicio a todas las communes. Algunas llegan, otras no. Así, lo primero que hay que hacer es comprobar cuales dan servicio a tu zona y ya, si eso, escoger. Se supone que a la Avenue Jean Volders llegaban dos; Voo y Belgacom. Comparando precios, la primera nos salía más a cuenta, así que la solicitamos por internet.
Bien, lo divertido es que una vez solicitado el servicio te dicen que ellos te llamarán para organizar un rendez-vous, una visita del técnico a tu casa para instalar el modem y lo que haga falta. Bueno, a esto que pasa una semana, dos, tres… Y sin señales de Voo. Llamo para notificárselo y me dicen; “Ah, vale, que no habíamos anotado su pedido (cojonudo). Le concertamos para dentro de 9 días”. Bien,  nueve días. No pasa nada, el vecino de arriba nos ha dado acceso a internet. Día dos tras hablar con los de internet, el vecino de arriba se va y apaga el modem de su casa. Nos quedamos sin internet. Así las cosas, hablo con el otro vecino y le pido que nos deje acceso. Son españoles, son majos, nos dejan acceder. El pequeño problema es que solo llega desde el WC de la casa y cercanías. Sí, este post lo he colgado sentado en una taza del váter. ¡Cuántas ideas habré evacuado ya entre estos muros!
Llega el preciado día, y en Voo me mandan un SMS. Nuestro técnico llegará en cualquier momento comprendido entre las 8 de la mañana y las 5 de la tarde. Vale, no pasa nada, me quedo sin ir a la universidad para esperar. A esto que llega sobre las doce y empieza a husmear por la casa. Arriba, abajo… Y me dice que no encuentra la conexión de Voo. Baja al sótano y me grita que no hay cable. Sube, desmonta un enchufe, y se asegura de que no hay cable. Deja todo el salón hecho unos zorros. Mientras en un infame picado veía su raja del culo, el hombre me iba explicando en francés de Argelia. Que si hay  que hacer una obra, que si hay que extender 300 metros de cable, que si es mi derecho, que hable con mi casero. Ladinamente, le pregunto de quien es el cable que sostiene en la mano, y me dice que es de Belgacom. Le doy las gracias y lo planto en la calle.
Como un rayo, me voy al Centro de Belgacom más cercano. Coge número. Dos horas de espera. Le suelto el rollo a un tipo gordito, calvo, con forma de pera, y me cuenta una milonga sobre tarifas. Le contrato internet y televisión, que en una oferta sale más barato (estaba estresado ya, YO QUE SÉ). Me da el modem y me manda para casa. Lo enchufo todo, se ilumina, da señal, el modem encaja, los pájaros cantan y las nubes se levantan. Pero entonces ¡Ah! No podía ser tan bueno. Me comunican por SMS que tiene que venir un técnico a enchufarlo. A que arranque oficialmente. Y que vendrá dentro de… nueve días.
Sigo aquí, en el baño. Y hace frío. Hoy tenía que venir el técnico entre las ocho de la mañna y las cinco. Me mandan un SMS ayer para que confirme el RV. Les digo que OK. Me mandan un segundo esta mañana. Les digo que OK. Las doce. Las dos. Las cuatro. ¿Dónde está el tipo? Salgo un momento y, cuando vuelvo, una llamada perdida. NO PUEDE SER. Le llamo. No responde. Le vuelvo a llamar. No responde. Salgo a ver si hay mejor cobertura fuera. No responde (así diez veces sin exagerar). Le mando un SMS desesperado. Las 16:55 y recibo un mensaje de vuelta: “Cher client, le technicien est passe sans succès vers 16 :48. Fixe un nouveau RD au….  » NO. NO. NO. No me puedes hacer esto. ¿Otros nueve días de espera? Llamo a Belgacom central directamente. Estoy enloquecido. Subo el tono en un francés digno de Tip y Coll con esteroides. Me dice que mañana por la mañana, entre las ocho y las doce, vendrá el técnico. Otra mañana sin ir a la universidad.
Hace frío y llueve. No he podido ir a la universidad para quedarme a esperar al técnico. Yo quiero internet y me gustaría tenerlo antes de que abandone el país. Maldita sea, cualquier queja sobre servicio de una compañía española es un paseo militar en comparación. Y ya, lo sé, son dramas del Primer Mundo. Pero amigos, es que en algunas cosas, esto dista mucho de serlo.
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Mi pica en Flandes (y 7): Pero se mueve

imagesMañana regreso a Barcelona para atender a los últimos compromisos que me quedan allí en una temporada (conferencia EPSA, UAB, reunión, reunión, reunión…). Me marcho con la sensación de que todavía me quedan demasiados flecos por cerrar, pero al menos todo está arrancado. Tengo piso –Avenue Jean Volders, 16ª – pero se queda pendiente de amueblar (cama habrá, al menos). Hoy dejo hecha por fin la garantie locative, todo el trámite de la fianza en el que tiene que mediar el banco, el colegio oficial de registradores inmobiliarios, la commune de St. Gilles y Alberto II de Bélgica. En esto último me está echando una mano Rhauda, encantadora empleada de ING, cuya principal virtud es la de trasmitirte confianza cuando se descojona de risa al leerte las condiciones del seguro obligatorio para la casa. Hoy consigo llave del piso – Pepe mediante – y voy a ver si puedo cursar que nos pongan internet. Íbamos a contemplar varias opciones pero en esa commune solo está BelgaCom. Libre competencia y esas cosas. Finalmente, si la cabeza me deja margen, tengo que repasar una base de datos.
Aunque no he dado muchas señales de vida, vamos a dejarlo en que he tenido un fin de semana particular. El viernes llegaba Carlos – un amigo del pueblo – camino de una boda que tiene en Colonia. La idea era hacer una parada técnica en Bruselas durante el fin de semana. Cuadró justo en ese momento que maderadebloj (Pececitos), que ahora trabaja en Bruselas en temas de pesca submarina, estaba muerto del asco en el antro infernal en el que vive y me contactó por SMS. Dada la coyuntura aprovechamos para quedar durante la noche del viernes y nos fuimos a tomar algo por la zona de Châtelain, cerca de donde duermo estos días y de mi futura casa. Nos bebimos algunas cervezas y dimos vueltas sin rumbo hasta las tantas, cuando ya nos fuimos a dormir. Al día siguiente estuvimos de charla en la terraza del piso y, con Carlos y Pececitos, me fui a hacer el mandril por el centro. Como está mandado, visité el famoso templo de la cerveza Delirium Tremens en lo que fue una noche entre cómica y surrealista. Se podría sintetizar en que, como decía Carlos, “las risas no se iban a hacer solas”. No daré más detalles hasta estar en presencia de un abogado.
El domingo, día tranquilo, no hubo mucha más labor que acompañar a Carlos a Gare du Midi, de donde salía su tren hacia Alemania, y dar un agradable paseo por mi barrio. Avancé un poco de trabajo que tenía pendiente y dejé planificado el día siguiente para la intensa agenda que me espera. Tengo que dejar todo lo que pueda cerrado esta tarde pero no sé hasta dónde llegaré. Esta mañana en mi tranvía venían un par de estudiantes Erasmus españolas repasando en común un examen de psicología. Por el acento creo que eran murcianas y no veas tú el jaleo que tenían montado con los andrógenos, la empatía y la inteligencia emocional. Una tía despampanante, cada vez más molesta, se agitaba a su lado mientras cruzaba sus piernas acabadas en tacones amarillos fosforescentes, a juego con su camisa. A la moda. Me he bajado justo cuando subía un acordeonista, en Campo de las Estrellas, y doy gracias por ello. Es la parada que me corresponde desde Porte de Hal, a mitad de la línea 94. En el edificio de la ULB, la gigantesca torre de 17 pisos, uno de los dos ascensores sigue averiado desde la pasada semana.
Mañana salgo  las nueve hacia Barcelona pero creo que en Bruselas me voy a sentir como en casa. Esto es lo suficientemente caótico para que pueda funcionar.
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